LAS CATEGORÍAS DE ARISTÓTELES Y LAS CATEGORÍAS DE FREUD

CONFERENCIA DE  JEAN MICHEL VAPPERAU - 26/11/2004

 

  Las categorías de Aristóteles. ¿Saben cuáles son las categorías de Aristóteles? Hay diez, las voy a enumerar, así ya va a estar hecho, o al menos todo el mundo va a saber de qué hablamos. Entonces las categorías son: la sustancia, la cantidad, la cualidad, luego está la situación, el estado, la relación, luego están el lugar y el tiempo y luego la acción y la pasión. Hay algunas que funcionan de a dos y otras que parecen más aisladas

 

¿Qué les hace pensar estas categorías? Como verán, son categorías que permiten pensar, son categorías que vamos a encontrar en toda la filosofía hasta en Hegel, es decir hasta los comienzos del S. XIX y estas categorías son las maneras de distinguir diferentes  predicados, diferentes atributos, diferentes conceptos. Cuando ustedes dicen: “Éste  es un caballo, es la sustancia. O “Ese es un hombre”: es la sustancia.  O bien  dicen: “Esos son numerosos”, es la cantidad. “Ustedes están sentados” es un estado.

 

He aquí ejemplos: la cualidad, es por ejemplo “La nieve es blanca”, la cualidad es la blancura. ¿Qué es lo que ustedes constatan cuando se utilizan estas categorías y se dan ejemplos de ellas?  La cantidad: son numerosos, el lugar  es estar en el 7º piso, el tiempo es hoy o ayer.

 

¿De  qué se sostienen  las categorías? Cuando yo les doy ejemplos hago frases, entonces yo utilizo una lengua y Paula me traduce. Utilizo las categorías en mi lengua y Paula traduce esos ejemplos en otra lengua, pero son las mismas categorías, porque tenemos dos lenguas cercanas: el español y el francés no están muy lejos. Están los Pirineos que hacen una barrera de montañas que produce inversiones, por ejemplo el género está invertido a menudo, hay palabras que son masculinas en francés y femeninas en español y también lo contrario.

 

Entonces hay cambios pero las categorías son aproximadamente las mismas. Sin embargo  las categorías están muy ligadas a la lengua, y están más que muy ligadas a la lengua, para mí no hay categorías sino de lengua, no hay más que categorías de lengua. Las susodichas categorías de pensamiento - desde mi punto de vista, es una proposición - son categorías de lengua. Si ustedes tienen una lengua, y si ustedes hacen una gramática de esta lengua, ustedes van a aislar categorías de lengua, las categorías son como partes del discurso: el sujeto, el verbo, el complemento.

 

Miren: acción-pasión es el verbo, con la voz, la voz pasiva o la voz activa.  Cualidad o cantidad son adjetivos, ustedes tienen adjetivos cualitativos o adjetivos cuantitativos, la sustancia es una gramática especial de Aristóteles. Si ustedes toman un verbo, por ejemplo el verbo cantar, ustedes tienen el sujeto del verbo cantar que es el cantor, el verbo es cantar, la acción es cantar, y el objeto, el complemento, es la canción.  En la época griega, nosotros tenemos tendencia a olvidarlo y las gramáticas modernas lo hacen desaparecer, pero la gramática de Aristóteles decía bien que había un cuarto término: el sujeto, el verbo, el complemento y la sustancia.

                                               SUJETO    ----    VERBO

                                                     |                         |

                                    COMPLEMENTO -- SUSTANCIA    

 “El cantor canta la canción”, y hay un cuarto término que se llama: la sustancia. Es una gramática especial. La sustancia del verbo cantar es el canto, el canto es diferente del cantor, del hecho de cantar, de la canción, cuando el cantor canta la canción, es el canto, es la sustancia. Están muy ligadas a una gramática las categorías, la sustancia es una categoría para Aristóteles, porque en su gramática cuenta, entre de las partes de su discurso, como sustancia.

 

Entonces hay una categoría que se llama sustancia. Para ustedes eso puede ser una categoría que no es más utilizada o que no es tan común. Entonces ustedes observarán que a causa de la gramática del latín, los profesores de español o de francés, cuando ellos les hablan del nombre a menudo les hablan del sustantivo, ellos continúan utilizando una categoría de la gramática y por otro lado cometen una falta, porque ellos confunden al cantor con el canto. Porque ustedes dicen que el sustantivo a menudo es el nombre que designa al sujeto, pero eso no es verdad en Aristóteles.

 

 

El sustantivo es la sustancia, es el canto. Entonces es falso que todos los nombres sean  sustantivos. En nuestra gramática es una supervivencia de la gramática latina, y para que empecemos a emplear otras categorías gramaticales de una manera erudita - no es seguro de que eso sea una cosa aún definitivamente establecida - es necesario esperar a Chomsky y a la gramática generativa. Él estudia la estructura de las frases gracias a un árbol sintáctico. Yo les voy a dibujar el árbol sintáctico, el más simple. En Chomsky,  se presenta así:

 

                                                           P (frase)                                          (Fig. 1)

                                            /                                         \

                        Grupo nominal                         Grupo verbal

                        /                   \                                      /                    \

            artículo       nombre                      verbo              complemento

                |                             |                                  |                           |

              Le                        marin                           va                 à la pêche

                                  

 

Ustedes tienen acá una frase P. Tienen el Grupo nominal y el Grupo verbal, y acá otro Grupo nominal, ustedes lo pueden dividir en dos, con el artículo y el nombre, y el grupo verbal con el verbo y el complemento. Eso da: « El marino va a la pesca »: es una frase  descompuesta en cuatro partes,  separadas así.

 

Es la primera vez que empleamos un vocabulario para hablar de la estructura del lenguaje, que no está inspirado en la gramática latina ni la griega. Está inspirado en el lenguaje formal, que comenzó a  ser inventado por Frege,  que se desarrolló luego con Carnap, y que dio a Chomsky en lingüística. No se habla más de sustantivo acá, se habla de Grupo nominal. Tal vez ustedes mismos no hayan aprendido esta gramática, pero tal vez vuestros hijos la aprendan. Cuando yo estaba en la Escuela o en el Liceo no aprendí la gramática de Chomsky. Yo estudié a Chomsky en la Universidad porque era curioso, porque yo hacía matemáticas y no estaba obligado a interesarme por hacer gramática.

 

Actualmente mis hijos aprenden en libros de gramática, con la terminología de Chomsky, y ellos saben qué es un árbol sintático, lo que es bastante simple, y es muy pretencioso llamarlo árbol sintáctico. En fin, de todos modos es la estructura geométrica, que da la estructura de la frase, que es lineal para la frase, pero que gracias a esta noción de árbol se desarrolla en dos dimensiones, y es curioso que si bien nos parece completamente  lineal, eso depende de dos dimensiones. Lo que parece una línea finalmente es una estructura que se desarrolla en el plano, como cuando ustedes aprenden a hacer una suma o una multiplicación. La frase lineal es el resultado de la "operación árbol”. El árbol es una operación, es así como se practican también los razonamientos y las deducciones.

 

Entonces verán que según el método de análisis de la lengua, y según la lengua que impone también sus propiedades, ustedes van a tener categorías diferentes, y ustedes van a considerar luego al mundo de una manera diferente, porque las categorías están transportadas por vuestra lengua y en la misma lengua incluso, podemos hacer varios discursos. Hay categorías diferentes para la geografía, para la poética o para la química, o para el derecho. Según los discursos, según la lengua, según la manera de hablar, ustedes tienen categorías diferentes, y ustedes no recortan al mundo de la misma manera, no conciben al mundo de la misma manera. Si ustedes han hecho por ejemplo Física, la Relatividad, ustedes no tendrán la misma concepción del mundo que si ustedes hacen Astrología, y porque no es el mismo discurso, y pueden incluso ser dos lenguas muy diferentes. Es diferente hablar de la gravitación que de la pléyade, conjunto de estrellas, pléyade.

 

Éstas categorías de Aristóteles, están ligadas a la lengua griega. Hay un muy bello artículo de Emile Benveniste que es un lingüista francés, pero que como De Saussure tiene una importancia internacional. Su gran obra es el “Vocabulario indoeuropeo”, quiere decir que es un heredero de la gramática comparada, y en otra lengua ya sea el francés o el español, incluso el castellano hablado en Buenos Aires, son herencias, restos de ese hablar indoeuropeo. Incluso aunque no se sepa muy bien que era, porque está en el borde de la historia: no siempre hay documentos. Es la dificultad, por esa cuestión de reconstruir las lenguas más antiguas. El vocabulario indoeuropeo es un vocabulario que habla del poder porque justamente los primeros documentos que se han conservado, son documentos que han salido del poder, salido de los jefes y de su administración, entonces hay un fuerte vocabulario indoeuropeo del poder.

 

Benveniste escribió un artículo muy chiquito, pero que es muy lindo que se llama: “Categorías de lengua, categorías de pensamiento”. El pensamiento  no se sabe muy bien qué es, pero lo que es seguro  es que el sueño de los psicólogos - los psicólogos hablan de lo que ellos siempre han hablado y que es del alma. En filosofía ya era el “Tratado del Alma”, desde Aristóteles hasta toda la época medieval, y aún en la época moderna los psicólogos hicieron  lo que se llama en el cine una remake, una nueva versión modernizada de lo mismo. Es eso la psicología, es una remake de la teología del alma. Si ustedes leen a Santo Tomás de Aquino tendrán toda la psicología moderna. Lean el capítulo “Alma”.

 

 

En cambio, lo que es más serio, es que la lengua existe independientemente de las ideas que podamos proyectar sobre el alma, las identificaciones del yo: todo eso es muy imaginario, es siempre la cuestión del doble , de saber si  tengo un ángel guardián. Freud nos hizo advertir que se trata de una imagen narcisística, y es que fabricamos una imagen de sí para salir del autoerotismo y para comenzar a investir objetos exteriores, incluido el partener sexual futuro. Entonces podríamos revisar el alma, eso se llama el narcisismo.

 

Presten atención, el narcisismo es una palabra grosera, porque todo el mundo ha confundido el narcisismo con el egocentrismo, ya que Freud habla de neurosis narcisística del paranoico Schreber. Pero justamente es cuando el narcisismo no funciona bien, que hay neurosis narcisísticas, pero el narcisismo existe por fuera de la neurosis narcisística y es incluso uno de los grandes descubrimientos de Freud, que lo  introdujo en 1914,  Aún hoy  los psicoanalistas no saben muy bien qué es. En fin, aquellos que se dedican al psicoanálisis. Se dicen muchas tonterías porque como eso se encuentra en la lengua corriente, se ve que se habla muy, muy mal del narcisismo en la ciudad. La palabra narcisístico está siempre empleada de manera peyorativa, siendo que el narcisismo es un hecho necesario, que tiene una dimensión erótica e incluso tensional y violenta, y que justamente el narcisismo es el medio para superar esa violencia, gracias a ese desdoblamiento.

 

Entonces yo refiero  las categorías de pensamiento a categorías de discurso, y las  categorías de discurso las refiero a categorías de lengua, es decir al tipo de lengua que hablemos y al tipo de gramática que utilicemos.

 

  Lacan introdujo tres categorías  para leer a Freud.  Las tres categorías más elementales de la lengua de Freud , es un discurso que es sostenido en la lengua alemana, que podemos apreciar bien solamente en la lengua alemana. Entonces si seguimos a Benveniste en “Categorías de pensamiento, categorías de lengua”... Les doy aún otro ejemplo. Entre los occidentales hay algo que se llama la ontología,  que es la forma de utilizar el verbo ser en la lengua. Hay gente un  poco delirante que cree que “ser” es algo, se consideran ser tal vez porque son delirantes como el paranoico, y es allí donde devienen un poco egocéntricos, y hay un lado un poco delirante en la cultura occidental, pero eso viene del hecho de que en la lengua, en nuestras lenguas - lo que es un poco diferente del ruso - hay un verbo ser. La ontología viene de la filosofía griega, pero la filosofía griega ha sido escrita y pensada en griego y ellos tienen un problema ontológico porque hay un verbo que se llama el verbo ser.

 

  El verbo ser al comienzo es una cópula, es un medio en la lengua, “el cielo es azul”, “la pared es azul”, “somos algo”, se es algo. Y de golpe, hay algún pícaro muy inteligente, que dice: “Yo soy” o “Él es”, “¿qué?” Ah no, de eso no se ocupa más. Ellos descubrieron el cero el conjunto vacío, es el problema de las anoréxicas.  ¿Cómo comer nada?, ¿Cómo ser? Ah, yo no digo nada. No es que se trate de ser nada, sino que se trata de ser simplemente. Se trata de ser y punto. Entonces eso hace aparecer la disciplina que se llama ontología. Hay un tipo, Parménides, que escribe un poema y dice: la cosa más general que se pueda encontrar es el ser, y es a causa de la lengua griega.

 

En chino no hay  verbo ser, y  en ruso el verbo ser ya está tratado de manera especial: hay verbo ser solamente en algunas condiciones. Eso hace que los chinos, que no tienen  verbo ser, ellos pueden tener una apariencia del verbo ser, pero masivamente su lengua no utiliza al verbo ser como cópula, por eso entonces ellos tuvieron un Emperador, pero no un Dios. Confucio no es en absoluto como la teología judía o cristiana o incluso musulmana.

 

  No es lo mismo que la Biblia, los Evangelios o el Corán. Confucio y el Tao te Kin son textos escritos en Chino y ellos no tienen en absoluto los mismos problemas que nosotros. No tienen ontología por ejemplo. El emperador está en su palacio, es el jefe, puede haber autoridad de jefe de familia, pero nada de monoteísmo, porque no hay teísmo. En India incluso hay una religión que es atea, que para los occidentales es totalmente impensable. ¿Cómo se puede hacer una religión atea? No solamente no hay Dios sino que además se reivindica que no hay una entidad especial. Es sorprendente, y es por eso que fascina a los occidentales, ustedes tienen jóvenes que se van a hacer tirar el Tarot, y se compran vestimentas hindúes, y después se afeitan la cabeza. Sería mejor hacer un poco de lingüisitica.

 

En fin yo soy un poco gramático. No desconozco la revelación, pero pienso que  se hace en condiciones justamente materiales, y a lo que yo llamo material es a la lengua. En la lengua hay materiales, uno no puede pensar sin una lengua, he aquí lo que digo, y cuando uno piensa fabrica frases o enunciados o elementos de lengua. Veo bien que alguien me diga “Hay pensamientos sin categorías, sin lengua, indecible”. Tal vez, pero eso a mí no me interesa en absoluto, porque yo desafío a alguien que encuentre ese pensamiento. Es como si alguien me dijera “Hay una galaxia , pero jamás la encontrarás”. Bueno, está bien, que se quede donde está, está bien,  acá tengo mis problemas, en mi galaxia ya hay bastantes problemas.

 

  En cambio  creo que hay cosas que no se pueden decir, y que se pueden escribir y es lo que pasa con las matemáticas. Por la escritura de la lengua, se puede producir cosas diferentes que por el habla. Es por eso que es interesante ver qué se puede hacer con el habla y qué se puede hacer con la escritura. Ya en la misma lengua, como la de ustedes, hablar y escribir, ya son dos lenguas diferentes. Porque es fatal, miren, las coerciones de escritura gráfica no son las mismas coerciones que las coerciones fonéticas, incluso  luego, en el lenguaje, los sonidos o los grafismos van a estar tomados en un sistema lingüístico fonológico que  no reposa solamente sobre las propiedades auditivas o gráficas, sino que luego esos elementos son tomados en una red de oposiciones:  esa es la fonología.

 

  Eso produce dos lenguas: la lengua escrita y la lengua hablada, ustedes pueden hacer la experiencia, piensan algo hablándose a ustedes mismos o a alguien y en el momento de escribir se dan cuenta que no va, no llegan a escribirlo, o bien lo escriben pero lo escriben de otra manera. No es porque hayamos dicho algo que encontramos que se lo pueda escribir igual. Nosotros ya practicamos un bilingüismo y no tenemos las mismas categorías si hablamos o si escribimos. Es eso lo que es importante, porque  podemos considerar al mundo de manera diferente según hablemos y según escribamos.

 

¿Qué es el psicoanálisis? El psicoanálisis es un cambio de categorías: es necesario un análisis para cambiar de categorías y el psicoanálisis de alguien entonces, el psicoanálisis personal, es una manera de cambiar de categorías personalmente. El psicoanálisis, el discurso analítico, que está sostenido por aquellos que hacen un psicoanálisis, y  es un lazo social entre ellos. Pero (los que hacen un psicoanálisis) hablan otra lengua y cambian las categorías occidentales.

 

  No hay medio de salir de la ciencia, de la industria o del capitalismo, sin hacer un análisis y sin que el análisis sea el discurso que nos saque del capitalismo, que transforma al mundo capitalista y científico, dando las razones de la ciencia con las categorías de Freud y de Lacan. Porque justamente, el psicoanálisis es la transformación de las categorías de Freud en las categorías de Lacan.

 

  Lacan buscó primero las categorías de Freud, porque él había leído mucho a Freud en ese momento, y  se dio cuenta que no se entendía nada de Freud si no teníamos lo Imaginario y lo Simbólico. Luego  llamó Real a otra categoría, pero habló de ella muy poco al comienzo. No podemos comprender nada de Freud si no tenemos esta categoría, la de lo Real, pero en Freud no está desarrollada esta noción, esta categoría.

 

  En Freud ustedes encuentran más bien la realidad, lo cual hace que esté más cercano al pensamiento científico occidental: se piensa más a menudo en términos de realidad, es el debate entre realismo e idealismo el que tenemos acá y los filósofos, a fuerza de no encontrar la salida, se cansaron, el debate se volvió un poco penoso y se apagó sin conclusión.

 

  ¿Qué son el realismo y el idealismo? Los idealistas - en  la gran época del idealismo es Berkeley- dicen, por ejemplo: el mundo es un sueño, la vida es un sueño. Eso es típicamente idealista. Luego los realistas dicen que no, que la vida no es sólo un sueño, que hay una realidad.

 

  Entonces Freud tiene esta categoría de la realidad y  se interesa en una categoría cercana de la realidad que se llama la realidad psíquica, y que no es que la vida es un sueño. Freud reconoce que está la realidad, pero él dice que la realidad psíquica, es una realidad que está un poco al lado.

 

  Hace un rato me burlé de la psicología del alma, pero bueno, hay algo que forma parte de la realidad psíquica y es la imagen narcisística y es por eso que el psicoanálisis ha sido inventado por un médico, por un médico clínico serio. Ustedes  saben que cuando alguien va a ver a un médico  y dice ¡Ay doctor, me duele acá!, él sabe muy bien que el trastorno puede encontrarse del lado del intestino o del hígado, que va a producirle un dolor en otro lado al paciente.  Cuando alguien habla de su cuerpo es absolutamente... no delirante, sino completamente deformado. Es esa la imagen narcisística.

 

  Yo tengo un cuerpo propio, un cuerpo real o realístico que va a estudiar la fisiología a partir de Claude Bernard, quien va a hacer una medicina científica y que actualmente existe y está desarrollada. Hay una gran debilidad clínica en la medicina actual porque está siempre constituida por realidad e idealismo. Entonces, realidad sería la fisiología y el idealismo de la imagen del cuerpo sería un error, entonces se lo pone a un lado.  Eso no interesa más a los médicos, no  escuchan más al paciente y lo mandan al laboratorio. Pienso que en el futuro los médicos serios van a recomenzar, gracias al psicoanálisis, a escuchar lo que dicen los pacientes, aunque sea falso, porque lo que ellos dicen está lleno de indicaciones si uno sabe escucharlos.  

 

  Ese es el descubrimiento de Freud: yo me equivoco sobre mi propio cuerpo, pero  me equivoco siempre de la misma manera, entonces hay  algo a retener de ese error. Así, Freud habla de realidad, y de realidad psíquica. La realidad psíquica es verdaderamente Freud, vamos a traducirlo del alemán, pero vean cómo en su lengua él dice ésto: “En la realidad psíquica, incluso en un delirio de la psicosis” - que es el gran delirio, vean yo pienso que la psicosis es muy común. Entonces, delirio, ustedes saben, yo escucho muchas cosas en la radio, en la televisión, leo cosas en los diarios.  ¿Quién puede garantizar que eso no es un delirio? Es interesante plantearse la pregunta, porque yo no soy en absoluto idealista y Freud tampoco, él dice “incluso en el delirio hay un núcleo de verdad histórica”. Ese es el realismo de Freud, es un racionalismo,  en ningún caso un idealismo. Él se interesa en los sueños,  ve bien que hay una realidad, pero también que hay una deformación de esta realidad.

 

  Esta deformación está  muy extendida en la neurosis, en la perversión, en la psicosis e incluso en el psicoanálisis. El psicoanálisis es una manera de cambiar de categorías con relación a la realidad y a la realidad psíquica y es por eso que Lacan dice que es necesario introducir este cuarto término, esta cuarta categoría: lo Real.  Imaginario, Simbólico, Realidad Psíquica, Real. Entonces las cosas se transforman con Lacan.  

 

  Lacan dice: la realidad es una articulación del Imaginario y lo Simbólico. Para el psicoanálisis es el cuerpo. Pero es justamente el cuerpo imaginario de la imagen narcisística. El cuerpo es lo imaginario. Lo Simbólico es la lengua, es el lenguaje, y todo lo que hay en el lenguaje: la lengua, con los fonemas, la significación y el matema. Las matemáticas son escrituras con una sintaxis, reglas de gramática. Es para estudiar las estructuras matemáticas como se ha estudiado esta estructura gramatical, es para estudiar la estructura del lenguaje matemático que se inventó esta estructura de árbol que recientemente, en los años 50/57, Chomsky introduce definitivamente - aunque no esté todavía hoy bien instalada - la gramática sintáctica.  La estructura sintáctica” es uno de sus libros, que le permite demostrar que nunca se va a poder hacer una computadora que hable inglés, pero es verdad para el francés, para el español. Muestra que es por el tipo de gramática que hay en la lengua. Gracias a este tipo de análisis él puede compararlo con el lenguaje de las máquinas, la gramática de las máquinas y demostrar que hay una diferencia estructural radical.  

 

  Lo Imaginario es el cuerpo, lo Simbólico es el lenguaje. Hacemos lo que queremos, ustedes tienen derecho a tener las categorías que quieran, pero  no pueden decir que Freud y Lacan tienen otras categorías que las de ellos: eso está ligado a su manera de hablar y a su manera de escribir. Eso se lee en alemán para Freud, y en francés para Lacan, y hay mucho que hacer para sostener el discurso analítico en castellano, en español. Justamente hay que inventar este discurso, esta lengua, inspirándose en las categorías de Freud y de Lacan.

 

  Hacer un análisis es cambiar su manera de hablar, pero no hacerlo en nombre de una ideología, de un partido, de una escuela, o por el hecho de tener un director político o un confesor, que les dice: no se dice eso, se dice así. No, que cada uno hable. Soy de la opinión que hay que dejar hablar a la gente como quiera. De todas modos no es necesaria mi opinión, la palabra es incontrolable, y es mejor. Saber que se puede hacer un discurso de una manera y que se puede hacer un discurso de otra manera y que si uno elige fabricar un discurso, uno fabrica categorías, y el problema es saber si son eficaces. Ese cambio de Freud a Lacan, ese cambio de categorías que representa el psicoanálisis, es la salida del discuso científico y capitalista, que son discursos que nos imponen categorías.  

 

  La categoría de lo Real por ejemplo: vean que es bien realista la proposición de Lacan a propósito de Freud. Lacan dice que en Freud está lo Imaginario, lo Simbólico y lo Real, pero muy débil, porque Freud tiene sobre todo necesidad de la realidad psíquica y en esta realidad psíquica hay un núcleo de  realidad histórica. Freud es muy prudente en relación a la ciencia.  Freud es un revolucionario increíble, pero es muy prudente, hay mucha gente por otro lado que se lo reprocha. Es verdad que si leemos a Freud, su prudencia es muy grande, porque él ha descubierto algo que es más fuerte que la bomba atómica y  tiene totalmente la noción del gran peligro que eso puede representar, entonces  es muy prudente. Yo aprecio mucho lo que se llama su cientificismo y soy de la opinión de Lacan que hay que ver cómo salir de ese discurso cientificista, para resolver el período histórico en el que estamos.

 

  Les voy a dar una definición de lo Real. Está el cuerpo, que es lo Imaginario y lo Simbólico que es el lenguaje. El lenguaje es diferente de la biología, de la mecánica, es algo  que nosotros no dominamos, que no creamos, pero que estamos obligados a reinventar para adquirirlo. Miren, cada generación habla diferente y la literatura se transforma de generación en generación, porque cuando reinventamos la lengua, no la reinventamos nunca exactamente igual que nuestros predecesores, y es justamente lo que caracteriza la matemática, que es un lenguaje sin palabras. Hay que reinventarla, si ustedes no tienen la idea de reinventar la matemática, no van a comprender nada de matemáticas, yo jamás he podido leer un libro de matemáticas sin empezar a decirme: bueno voy a reinventar todo esto y después veo si es interesante. En general al cabo de un momento yo empiezo a darme cuenta de qué se trata, y gano mucho tiempo mirando los tratados de matemáticas ya hechos; pero  no puedo leerlos si no empiezo yo mismo a plantearme la misma pregunta. Hay que tratar de resolverla por nuestras propias fuerzas, porque hay que estar desconformes para hacer matemáticas, y hay que no querer creer en todo lo que nos dicen, es exactamente lo contrario de la manera que se les enseña matemáticas a los chicos en la escuela. Es peor que la poesía, se les enseña fórmulas de memoria, siendo que el interés es encontrar la fórmula cuando uno tiene un problema y necesita una fórmula para resolver el problema. Al cabo de un momento vemos la dificultad, entonces estamos contentos por el hecho de que otros ya han resuelto una parte del camino. 

 

  Es lo mismo para el psicoanálisis, hay que reinventar el psicoanálisis y cuando uno trata reinventar el psicoanálisis, para hacerlo seriamente, no hay que hacerlo solo, hay que encontrar a alguien, es mejor no hacerlo con los compañeros, con los amigos, porque al cabo de un tiempo  hay  tensiones narcisísticas, y hay algo que se llama la transferencia - es eso la bomba atómica. Es mejor hacer eso con alguien con quien se pueda  tener una geometría variable. Le pagamos, y nos dice bueno, váyase a su casa, a veces podemos ir al café – a veces yo voy al café con mis analizantes, pero no obligo a nadie. Hay momentos en que la tensión es muy fuerte y es mejor reencontrarse en una jaula, lo que se llama un consultorio, “gabinete de consulta”, es el ring.

 

  Por eso hay que hacerlo justamente con cortesía, con civilidad, pero hay que reinventar el psicoanálisis. Al cabo de un tiempo, entonces, empezamos a encontrar interesante leer a Freud, leer a Lacan, luego uno trata de leer a otros. En general se lee a su psicoanalista, eso es muy malo, porque son bastante malos, pero uno los puede leer de todos modos, hay que leerlos para llegar a ver  la diferencia entre lo que uno está inventando, las categorías de Freud y de Lacan, y ver que hay muchos que se consagran a eso pero que hay  dificultades.

 

  Lo Real es una dificultad. Le sirve a algunos decir: “Bueno, Lacan dijo que lo real es lo imposible, entonces si es lo imposible, eso sólo le interesa a quienes les interesa lo imposible. Los que se interesan en lo imposible son boludos o un poco bestias, entonces para qué dedicarse a lo imposible cuando hay cosas posibles”. Es el argumento de esos psicoanalistas muy famosos que no quieren que se mire eso demasiado cerca. Ellos dicen: lo real es lo imposible, entonces no nos ocupamos de eso. Entonces ¿Dónde estamos? Estamos en la realidad de lo Simbólico, de lo Imaginario, y esa realidad se llama el fantasma.

 

  Presten atención: el fantasma es algo que es la entrada en la Realidad Psíquica, pero no es lo que habitualmente se llama  fantasma, no es el fetiche, no son las imágenes de escenas eróticas que cada uno fabrica para tener una pequeña emoción sexual, o más. No es eso el Fantasma, eso es el fetiche. Una escena, puede ser un fetiche. Miren, en  el teatro, el fantasma es el texto de la pieza, no la pieza. Es la manera en que una frase, un pedazo de lengua, va a articular lo Imaginario y lo Simbólico. No es el fetiche pero desde que hay un fetiche, desde que hay una fobia, hay un fantasma. Desde que hay delirio hay un fantasma. Verán  todo eso se refiere a una realidad, porque incluso el mundo industrial es un fantasma, porque él reemplaza todo lo que era la Physis - eso es en griego la Physis, en los latinos se llama Física y ya no se sabe más que es, o se llama Naturaleza y no sabemos más que es.

 

  La Physis era algo que tenía un aire vivo, científico. En inglés se llama al  médico physicien,   ven cómo la palabra Physis deja huellas, pero ya no es ni la Física ni la Naturaleza, porque la Naturaleza es una palabra latina, ya no sé qué es. La Physis tampoco, porque es una palabra en griego y no sé ya más que es. En cambio lo que sé es que la industria, la ciencia - a partir de Galileo, de Descartes, de Newton hasta Einstein - no es una Metafísica tampoco,  fabrican una “anti-Physis”: es nuestro mundo. Miren, lo único que la anti-Physis no ha podido producir hasta el momento es la fotosíntesis. No se ha encontrado nada para reemplazar la clorofila de los árboles. La ciencia y la industria son una práctica de reemplazo. Cuando yo tengo un problema que me molesta, lo evacúo y fabrico otro en su lugar y lo sé resolver.

 

  Por ejemplo, no sé controlar el rayo pero puedo fabricar la electricidad. ¿Qué es la electricidad ? Es un texto algebraico escrito por físico matemáticos, que producen instrumentos como una turbina. Vean las categorías que yo tengo, por ejemplo: ¿Qué es un microscopio? Es una geometría que produce una óptica geométrica y que me da la idea de fabricar ciertos instrumentos. Entonces  hay una diferencia radical entre las herramientas del neolítico, es decir el martillo por ejemplo, y los instrumentos de laboratorio, que sacamos ahora del laboratorio para hacer funcionar la economía, por ejemplo los hornos a microondas. Pasamos de la cocina neolítica con el fuego, con el horno de gas, luego eléctrico y ahora microondas. Es una cosa inventada por los  biólogos por necesidades de laboratorio. Háganse ustedes la idea de que muy pronto va a ser necesario ponerse un delantal blanco para entrar a vuestras cocinas, porque ustedes son ciudadanos de la anti-Physis.

 

  Destrucción de la Physis - no sabemos qué es - y se reemplaza  todo por una anti-Physis.  En la ciudad ponemos pavimento, no hay más tierra, o placas sobre la vereda. Tenemos categorías diferentes en Buenos Aires. En Río se ponen mosaicos, mientras que en París se pone pavimento. El problema  es que estamos en un mundo enteramente artificial y si pudiéramos prescindir de la luz del sol o de las plantas, haríamos como los canadienses que tienen todas las galerías de comercio bajo tierra. Si pudiéramos desembarazarnos del aire, del sol y encontrar medios de mantener esto artificialmente...¿Ustedes creen que es para hacerlo lindo que  ustedes ponen plantas en vuestras casas? Es una necesidad, porque no hay fantasma que reemplace a la clorofila, no hemos encontrado una fórmula matemática o química que permita escribir la fotosíntesis y transformarla en un instrumento.     Hay cosas así, tal vez el sexo sea también algo así.

 

  Es algo que se conserva, uno lo pone un poco en la pieza de los padres y luego el Estado fabrica una institución que se llama “Matrimonio”, y luego uno mezcla todo eso con la economía familiar, para que ustedes estén completamente maniatados. Ustedes no pueden dejar a vuestro marido, o a vuestra mujer, porque hay problemas  económicos, eso sucede. Ven que hay aún mucho trabajo. Yo no estoy por “la libertad”, sino por las coerciones de civilización, es decir: que podamos hablar y reflexionar y elegir, tener una estética, es eso las categorías.  Eso permite reconstruir un mundo, pero yo, mi mundo no lo quiero reconstruir de una manera exclusivamente industrial, porque está mi cuerpo fisiológico – y la ciencia  me propone prótesis: otro brazo, otra cadera, y luego... bueno, yo paso por el resto de los órganos, pero está el habla y eso a la ciencia no le interesa en absoluto. Ni la palabra, ni el sexo... Pero eso forma parte de mi estética, de mis categorías, eso existe. Es para decirles que no soy ecologista, yo encuentro que los ecologistas son boy-scouts, son los muchachos en las carpas que tienen un poco de miedo de las chicas, es eso lo que yo pienso de los ecologistas, es como la sexología si ustedes quieren, hagan lo que ustedes quieran pero yo no creo para nada que eso deba reducirse a algo industrial, a un instrumento. Hay una diferencia entre el órgano y el instrumento y hay algo también que se llama la verdad, las palabras, yo estoy tranquilo de que eso nunca va a llegar a reemplazarse. Hay gente que puede perfectamente querer vivir sin eso. Yo no sé cómo hacen los cosmonautas, pero lo que se les propone a ustedes es vivir como cosmonautas.

 

  Entonces para terminar yo diré: Lo Real es aquello contra lo cual nos chocamos. Lo Real es lo que hace chichón. Cuando ustedes se golpean, no saben muy bien qué hay detrás de la realidad. Ustedes  pueden describir esta realidad con vuestra lengua,  ustedes pueden sentirla con vuestro cuerpo, ustedes pueden hacer una teoría de eso con vuestra lengua y vuestro cuerpo. Si ustedes se hacen un chichón es que detrás del fantasma hay algo real, entonces el psicoanálisis consiste en desembarazarse de la Realidad Psíquica - porque el síntoma, justamente todos los síntomas, son justamente esta Realidad Psíquica con lo que Freud llama “el núcleo de verdad histórica”. Entonces... ¿ Por qué permanecer en una posición tan débil, que hace creer que habría “La realidad” - que es cada vez más científica, o económica ( el capital y la ciencia y la industria)?

 

  Es lo que domina. ¿Por qué sería una realidad, que sería mejor que un cierto número de frases o de enunciados, que me dan así una cierta teoría del mundo y de la realidad?  Son fantasmas: no quiere decir que no haya nada atrás, uno puede chocarse y hay un real, pero es también verdad eso para una fobia, para  una perversión y es también verdad eso para un delirio, entonces lo que hay que hacer es: encontrar el fantasma, y ver que - ya sea el fantasma de Einstein que es una magnífica cosmología,  ya sea el fantasma de Nietzche con Zaratustra,  que es un texto delirante -  por tratarse de nuestro patrimonio literario - yo no soy romántico, yo no me entusiasmo por Nietzche, pero yo puedo leer Zaratustra con interés, como puedo leer las “Memorias del Presidente Schreber”, como puedo leer a Einstein –  esto toca a lo Real,  de una manera diferente, pero no está excluido que uno no se haga chichones en tal o cual lugar.

 

  Entonces la Realidad Psíquica de Freud, es una prudencia pero es una debilidad, porque les da aún toda su importancia a los estafadores de la ciencia del capital, que no serían más estafadores, si reconocieran, con el psicoanálisis, que tenemos necesidad de cuerpo y de una lengua, por lo tanto de una articulación entre ellos, para vivir, y que  nosotros fabricamos fantasmas, ecuaciones, entre la lengua y el cuerpo para desplazarnos en el mundo. Lo que fastidia en la ciencia y en la industria es que ellos hacen una anti-Physis, ellos destruyen y reemplazan todo y parecería que no se puede reemplazar todo. Es por eso que no hay que ser temerosos y Lacan nos invita a ser más valerosos.  Freud era valeroso y prudente, yo encuentro eso muy bien, pero se puede avanzar. Gracias a eso podemos avanzar  para resolver al síntoma contemporáneo, es decir la civilización que nos rodea, que trata de destruir la palabra, el sexo, la Physis.

 

  Los ecologistas hablan de la Naturaleza. Están atrasados respecto de todo lo que se está destruyendo. Es necesario, con el discurso, mostrar que se pueden fabricar cosas extremadamente necesarias. Miren a Einstein, después de Freud y de Lacan es el primer analizante.  ¿Qué es lo que hace Einstein? Cuando él ve que con su cosmología - porque él  inventó la relatividad  como todos los grandes sabios, como una obra del espíritu, de pensamiento, él no hizo la relatividad para hacer una bomba -  cuando él ve que Roosevelt u Oppenheimer quieren hacer una bomba, e incluso aunque los japoneses no se hubieran conducido muy bien en Pearlharbor, porque ellos salieron de 300 años de aislamiento con una trampa, y el castigo fue un poco fuerte:  destruirlos completamente - entonces Einstein, que es como ustedes,  dice: ¿Qué es este mundo en el cual se toma todo lo que yo hago en mi oficio, en mi invención, en mi vida para hacer destrucción?

 

  Entonces, dice Einstein y le escribe a Freud ¿Por qué  la guerra? Freud le responde: la guerra siempre ha existido, pero lo que es interesante es ¿Por qué usted y yo somos pacifistas? Él sigue interrogándose. Debe haber una razón por la cual nosotros somos pacifistas; la guerra siempre ha existido, de acuerdo, pero uno puede plantearse la pregunta ¿Cómo devenir pacifistas?

 

  No se trata de ser pacifistas sino de plantearse la pregunta: si la guerra existe ¿Por qué usted señor Albert Einstein y yo, somos pacifistas? Esto le responde Freud. Yo soy pacifista porque yo he consagrado toda mi vida, como usted, al espíritu científico. No es un anticientificismo, sino que es dar acabamiento al proceso científico para reinventar la civilización, pero de una manera que no sea reaccionaria. Es para reinventar, para continuar inventando la lengua, la literatura, utilizar las técnicas pero no estar más en esta situación sujetados, convocados a ser empleados de la ciencia, sin saber, y sin responsabilidad, es decir de una manera loca: es esa la cuestión del psicoanálisis, pero eso pasa por cada uno de nosotros, entonces hay todavía mucho trabajo.

 

Hagan preguntas, comentarios, pueden hacer las preguntas que quieran:

 

Intervención: Si pudiese ampliar esto que hablamos de la dificultad y el imposible, de lo real.

J.M.Vappereau: la primera definición de lo real es: lo que vuelve siempre al mismo lugar. Miren las estrellas. Kepler descubre las ecuaciones, Galileo descubre el principio de inercia y por eso Newton puede encontrar la fórmula de la gravitación. Es una actividad de pensamiento y de escritura. Hay condiciones, hay que aportar los elementos poco a poco, para mí el fantasma no es para nada una fantasía, justamente es un error considerar que el fantasma es una fantasía. Freud habla de fantasías y de protofantasías, hace dos semanas el Dr. Linietsky nos demostró que no comprendemos nada del fantasma si confundimos el fantasma y la fantasía o las protofantasías y es  responsabilidad de los psicoanalistas si hablamos mal del fantasma.

 

  No es el fetiche, Freud lo dice a propósito del fetiche, “Hay una frase necesaria para hacer un fetiche”, y nos habla de un fetiche de la nariz, y el habla de la frase que es “Un brillo en la nariz”. Como es un texto sobre el fetichismo todo el mundo ha comprendido el fantasma como si fuera el fetiche, y ustedes tienen gente que dice “Ah, tengo un fantasma” o “Vos realizás tu fantasma”. No, no es eso. El fantasma es una realidad, es siempre realizado, pero es la frase. Lo digo de nuevo: es el texto de la pieza de teatro. Ustedes tienen la realización en escena, y ustedes tienen un texto escrito por el autor. No es decir que es enteramente fútil.

 

  Entonces lo real justamente,  se localiza en el hecho de que se puede seguir la trayectoria de las estrellas,   encontrarlas y seguirlas y prever dónde van a estar, hay algo real ahí. Tomen por ejemplo la astrología china :  servía para gobernar la ciudad, y para gobernar la familia en función de las estrellas. Cuando el Emperador llegaba al poder les cortaba las cabezas a los antiguos matemáticos que habían fabricado el calendario precedente. Eran malos porque el nuevo emperador había volteado al precedente, entonces los matemáticos eran malos, condenados a muerte. Entonces se tomaban nuevos matemáticos para hacer un nuevo calendario, porque todo estaba gobernado por el calendario y toda la sociedad creía en eso; al ser la dimensión mítica, era pertinente y eficaz.

 

Al mismo tiempo, si nos remontamos a una época  reciente, durante el siglo XX un pariente del lingüista de De Saussure, que es un sinólogo,  hizo  estudios para verificar  el lugar de las estrellas en el cielo, en las construcciones astronómicas que acompañaban las construcciones astrológicas de los chinos. Y bien, él descubrió que esas observaciones del cielo eran exactas y que por la función del desplazamiento  en el tiempo, se pudo verificar hoy que ellos tenían una muy buena astronomía. Pero vean que hay una diferencia entre hacer una astrología unida a una astronomía casi científica -  la cual es pertinente, porque es la capacidad justamente de los matemáticos chinos - y utilizar esas construcciones para tomar decisiones en la ciudad, en el imperio, o en la familia. Mirar las estrellas para saber en qué momento vamos a hacer tal fiesta, vamos a hacer tal hijo. Eso es diferente, sobre todo que  la dimensión mítica...

 

  Miren el muy bello texto de Levy Strauss que se llama “La eficacia simbólica”, que  se encuentra en Antropología Estructural, era el más viejo mito conocido en la época en la cual él escribió este artículo, recogido gracias a los indios en el Amazonas. Es un mito que permite al chamán ir a socorrer a una mujer que tiene una dificultad durante un parto. Léanlo. Levy Strauss luego va a extraer de eso consecuencias para el psicoanálisis y es interesante luego ver, como con Freud, dónde se detiene, cuál es su prudencia. Pero  ya es muy interesante

 

  ¿Qué es el mito mismo? ¿Qué es lo que podemos retener de este artículo? Es que la mujer que está en parto, que tiene una dificultad, la mujer que la acompaña, que está con ella para el nacimiento, las dos ya conocen el mito, y cuando se encuentran con la dificultad, empiezan a hablar y empiezan a decir que hay que llamar al chaman, pero  ellas ya utilizan fórmulas ritualizadas. La mujer que va a buscar al chaman, ya tiene toda una serie de enunciados, de discurso, que ella puede decirse en el camino y la forma de hablarle al chaman para decirle que venga. Cuando llega el chamán,  sigue la historia, le habla a la mujer que tiene la dificultad en su cuerpo. Él nombra y ella reconoce, porque eso fue fabricado por muchas generaciones y todo el mundo cree en eso,  todo el mundo participa, y es eficaz por esas dos razones. Una: es un producto empírico que poco a poco se ha construido en la  lengua, y dos: todo el mundo participa de eso.

 

  ¿Qué pasa con nosotros? No estamos más en una sociedad de mitos, tenemos otra cosa, en un momento dado aparece la literatura. Algunos sitúan este pasaje del mito a la literatura en Ovidio, “La Metamorfosis”. Para nosotros la literatura es diversión, no vivimos más en el mito, pero vean que aún hoy, actualmente, la literatura, y lo vemos con Freud, que era un gran lector de literatura, y que se dio cuenta justamente que la Realidad Psíquica es una novela escrita. Es la literatura.

 

  El neurótico, el perverso, el psicótico, el psicoanalista, están ligados a fórmulas de la lengua, y Freud se dio cuenta que lo que no llegaba a tratar la medicina fisiológica, era el hecho de que podía haber efectos somáticos que eran de la lengua, del lenguaje: historias, modos de ver el mundo. Todo el mundo se obnubila con la alucinación, pero no hay solamente alucinaciones. Traten de mirar en un microscopio, ustedes miran y no van a ver nada en absoluto, si ustedes no han preparado con colores, lo que ustedes han puesto delante del microscopio; y si ustedes no participan de un discurso, que les enseña la lectura en el microscopio, están como el primer indio: van a mirar en el microscopio y van a decir: “¡Ah, hay monstruos!”. No hay que burlarse de las otras civilizaciones, somos exactamente iguales, para ver algo con un telescopio hay que aprender, hay que tener una historia que contarse. Se está exactamente como los chamanes que le dicen: ¿Le duele ahí? Es el espíritu, que tiene un nombre. Poco a poco, como hago con un fenómeno de sugestión que puede funcionar hasta en el cuerpo de un sujeto que no es una máquina, que tiene un organismo, pero que tiene un organismo especial, porque es un organismo que habla, y es por eso que funcionan los mitos para los partos difíciles, pero hay condiciones.

 

  Soy de la opinión que hay que considerar las cosas, sin acusar a los otros de estar en la magia o en la religión o en la ciencia. Hay que ver que hay discursos que tienen categorías diferentes, y es interesante estudiarlos para ver cómo funcionan. El pensamiento de que los demás  siempre serían los tarados, los idiotas, eso es justamente delirante, y se llama la forclusión.  Yo rehúso rechazar un acto de lenguaje porque no forme parte de mi comunidad.  Si lo rechazo, eso podría llegar  hasta el delirio. Lo que hace que la misma ciencia pueda llegar a ser delirante. Por otro lado no estamos lejos; en mi opinión, desde hace 25 años, cuando  el saber se convirtió en mercancía, de repente hay un aumento de la ignorancia que conduce al delirio. 

 

  Miren el éxito de las religiones actualmente. No estoy ni a favor ni en contra de las religiones, pero me opongo a   que la religión decida en nuestro lugar, o en mi lugar, porque yo se que la religión es la guerra total, e incluso la ciencia, como la religión, es la guerra total; porque son ecuménicos, pero si están en posición de debilidad. Desde que una religión puede tomar el poder, yo les aseguro que va a tratar de destruir a todas las demás. No hay acuerdo posible entre religiosos, es una responsabilidad para los religiosos y para los científicos reflexionar sobre en estas cuestiones. Sin duda es necesario concluir el debate entre el idealismo y el realismo.

 

  El freudismo, con Lacan, nos propone categorías para decir bien una cierta cantidad de cosas que son actuales, contemporáneas, que son el fruto de nuestra civilización industrial y capitalista. Luego los humanos inventarán otra cosa, nosotros estamos en ese viraje, en esta situación histórica, que es muy peligroso, muy violento. Pero bueno, hay que parar de lamentarse, porque nosotros mismos producimos la violencia: entonces hay que concluir este período para pasar a otro.

 

    Les doy aún otro ejemplo: nuestra época se parece a la del siglo XIV, y a la del siglo XV, es decir la época después de Santo Tomás, del siglo XIII, que ha acabado la Edad Media.  Luego tienen  la peste y la hambruna durante todo el siglo XIV,  que se llama el siglo negro, como si toda la Edad Media fuera oscura. No es verdad: el siglo XII y el siglo XIII con la creación de las universidades fueron muy brillantes.

 

  Nosotros, después de Hegel, después de la “Fenomenología del Espíritu” parecería que la metafísica estuviera terminada. Tenemos el siglo XIX con el colonialismo y la violencia de la Revolución Industrial, arreglos de cuentas de las colonias con los europeos, y la clase obrera extremadamente maltratada  Lean a los ingleses, lean a Dickens, los niños y las mujeres. En el siglo XX los campos de concentración, así como en el siglo XV fue la Inquisición. Sin embargo después tuvieron el Renacimiento, el Renacimiento Italiano, que fue un retorno al Platonismo.

 

  Pero bueno, si no quedamos todos destruidos, habrá otro movimiento renacentista inventivo y progresista. Pero el problema es que tenemos que resolver nuestra situación, que es la nuestra ahora. Hay que reflexionar. Estamos obligados a tener una doctrina de las ciencias, porque las únicas personas que están autorizados a hablar hoy son los expertos. Les propongo una reflexión simple. Actualmente el único que tiene derecho a hablar debe ser un experto científico. En la televisión sólo se considera eso, en la radio igual, en el diario igual.

 

  Yo no soy en absoluto un experto. Hablo, digo cosas, historias para que reflexionen, dejo a cada uno que haga su trabajo de reinventar, justamente, su mundo, su manera de encarar las cosas. Vean, los expertos son los más ignorantes, por ejemplo cuando tienen a alguien que no sabe nada, se hace experto en fútbol y así él puede hablar en el café. Y es eso el mundo, hay que ser experto en autos, en teléfonos celulares, en computadoras, ahí podemos hablar. Pero si uno no es un experto, no tenemos derecho de hablar. El único problema es que los expertos también son irresponsables.

 

  Es eso lo que es un problema para Einstein, él quiere ser responsable de su invención, es muy grave producir algo en su vida y ser desposeído no solamente de lo que uno ha hecho, sino de su responsabilidad, quiere decir que uno es considerado como un loco, como un niño. Los niños son locos, está bien, está muy bien, es necesario que sean locos algunos años, como son débiles físicamente uno los puede controlar, y es muy difícil salir de la locura. Es eso la educación, y en la hora actual hay que seguir educándose aún en la edad adulta.

 

  Yo no estoy haciendo una promoción de la formación continua, ni del saber como mercancía. Actualmente se les vende saber, y eso produce más ignorancia. El saber es algo que se reinventa, allí uno se choca contra lo real más o menos. Hay que inventar, enseñar para probar su invención, luego poder explicarla a los otros. Entonces es necesario primero enseñarlo. Miren, los chicos hacen eso. Ellos con la lengua inventan una gramática. Mi hijo había inventado “des-encender”.Estaba encender, “des-encender”. Como estaba vestirse / desvestirse, él dijo: “encender / des-encender”. Él inventaba y a ese período se lo llama de agramatismo, que es la reinvención de la gramática. Se equivocaba, entonces yo le decía “No, no se dice des-encender”. “Ah, bueno, está bien tenés razón, yo traté, pero bueno entonces tengo que abandonar esa solución”. Entonces dice “Sí pero, se dice ascender y descender”, En castellano ascender / descender funciona, pero en francés, no existe eso,  se dice “descendre / monter”.

 

  Entonces en cada lengua, hay que reinventar la lengua de manera diferente, es por eso que hay que inventar y enseñar, porque cuando uno enseña, uno se da cuenta de que hay cosas que no se las puede decir al otro.  ¿ Por qué no habría  algo real ahí, algo imposible? Yo me choco, me hago un chichón contra las categorías de los otros. El problema es ver cómo trabajar para llegar, para desarrollar este discurso, esta lógica, esta gramática, y para que tenga una cierta eficacia. Es el estilo digamos, que yo quisiera sugerirles.

 

Intervención: Sobre el verbo ser y la ontología, si podría extenderse un poco, en cómo nos afecta esto del verbo, del ser, del soy. ¿Qué diferencia hay con los chinos que no lo tienen?  

 

J.M.Vappereau: Puede plantear usted la pregunta a propósito del verbo ser, pero le voy a dar otro ejemplo que puede parecer más anodino. Es la cuestión de la derecha, por oposición a la izquierda. El lenguaje compromete un juicio de valor, en francés decimos de alguien que es  hábil con sus manos que es diestro, él es diestro, y alguien que no es hábil o que es torpe, decimos que es zurdo. Entonces ahí se tiene un maniqueísmo de la derecha, y en muchas lenguas europeas, pienso que también en español.

 

  Alguien diestro es alguien que hace las cosas bien y alguien que es zurdo, es alguien que es idiota. No hay ninguna razón biológica, es lo  mismo entre los hombres y las mujeres, son hechos que son hechos de lengua. Por ejemplo yo lo llamo el maniqueísmo de derecha en oposición a la izquierda, es justamente una orientación en la lengua. ¿Cuál es la  razón de eso? Por ejemplo ustedes tienen: los hombres y las mujeres, ¿Por qué para hablar de la humanidad se dice el hombre?

 

  Hay que ir a ver cómo está hecha una lengua. Ustedes tienen dos problemas fundamentales, tienen el hecho del habla, el hecho de decir, que es eso lo que produce el maniqueísmo de derecha: porque hay un maniqueísmo de lo verdadero. Hay un maniqueísmo de lo que es dicho, y que es incluso exigido en los discursos públicos, por una razón que es fantasmática y escrita. Yo voy a escribir la razón por la cual, cuando ustedes hablan en público, deben decir cosas verdaderas.

 

Si yo tomo dos valores, 0 y 1:                      

                                        

                                               i                                                       Fig. 2: afirmación   

 


                           0   x                                      0   x

  

                           1   x                                      1   x

 


            x = x                     i(x) = x

 

                                                                                                      Fig. 3: negación

  

                                           n

 


                           0   x                                      0   x

  

                           1   x                                      1   x

 


                                       n(x) = x + 1

 

 

Figura 2

 Si yo tomo dos valores, 0 y 1, y si  hago una aplicación de este conjunto sobre él mismo, al 0 le hago corresponder  0 y al 1 le hago corresponder 1, llamo a esta función i , es la  identidad. Al 0 le corresponde el 0 y al 1, le corresponde 1, y he resumido esto diciendo “¡Ah! he hecho corresponder  cada elemento a sí mismo”.  “sí mismo”: es una frase, es la lengua, pero para escribirlo lo escribo así: Si tomo cualquier x, la función de i hace corresponder x a x :  i(x) = x. Eso se llama la función identidad. ¿Qué es la función de identidad? Es una función por la cual  una x se hace corresponder a sí misma:    x = x  

 

  En principio es una posibilidad, pueden hacer las cosas así: [i(x) = x] (Fig. 2). Pero tienen otras posibilidades.

 

Figura 3

  Con los mismos elementos ustedes pueden hacer otra cosa. Lo vamos a llamar n; a n(x)  yo le hago corresponder  x + 1 o sea: n (x) = x + 1. Y es otra solución, que se llama la negación  y esto (Fig. 2) se llama la afirmación.  

 

  ¿Qué pasa con esta historia de afirmación? Les doy un ejemplo; en lógica ustedes tienen una afirmación fundamental, una función como la identidad, fundamental, y es eso el desarrollo de la ontología, con el verbo ser. Aristóteles dice: decir que el ser es, es verdadero, y que el no ser no es, es verdadero. Pero decir que el ser no es, es falso, y decir que el no ser es, es falso. Es así como comenzamos a jugar con, “ser” “no ser”, decir algo del “ser”, decir que el “ser”, “es.”

 

  En un discurso, las categorías hay que apilarlas unas sobre las otras para ver qué da. Entonces ustedes tienen un predicado, el predicado: “ser verdadero”, la frase que dice: “Las plantas que están en el balcón son verdes” es verdadera si y solamente si las plantas que están en el balcón son verdes. Esa es la función de lo verdadero. Ustedes pueden hacer la experiencia con cualquier frase: el lógico Tarski emplea la frase “la nieve es blanca”. Dice: “La nieve es blanca” es verdadero, si y solamente si, la nieve es blanca. Vean que esta función de verdad, por un lado está presente, y por otro lado, no está presente, pero parece que es obligatorio para todo el mundo, que si yo digo “la nieve es blanca” es equivalente a decir:“la nieve es blanca” es verdadero. Esa es la razón  por la cual hay que decir la verdad en público, que no se debe mentir en público. Voy a empezar por hacerles ver la dificultad.

 

  Tomemos una frase falsa: “La nieve es verde”, pero ustedes vean que en lógica “La nieve es verde” es verdadero, si  y solamente si, la nieve es verde”, quiere decir que esta función de la verdad, funciona bien aún con la frase falsa, entonces que  la nieve sea blanca o  verde no importa. Ustedes tienen una función que se llama “la verdad”, que dice que una frase  verdadera es equivalente a esa frase. Entonces una frase cualquiera, es equivalente a decir: esa frase que yo dije es verdadera, incluso cuando es una frase falsa.

 

  La nieve es verde, es equivalente lógicamente a “la nieve es verde” es verdadero, porque la frase que es equivalente a “la nieve es verde” es falso. Es: la nieve no es verde, y eso se llama la negación. Por otro lado, la negación permite hacer entrar algo falso en el discurso verdadero.  Entonces tenemos la situación siguiente: tenemos una frase verdadera, si yo la digo siempre es verdadera, y es equivalente a que yo diga “es verdadera”. Si yo tengo una frase falsa, y la digo,  está considerada ser verdadera, y es equivalente a decir que es verdadera, pero las dos son falsas: “la nieve es verde” es falso y “ ‘la nieve es verde’ es verdadero”, es falso, pero aún siendo las dos  falsas son equivalentes. Dos cosas falsas son equivalentes.

 

  Entonces hay una tercera posibilidad, que es utilizar la negación, tomar algo falso, olvidándolo. Entonces yo digo “La nieve no es verde”: esta es una frase verdadera, que me permite tomar nota de algo falso, sin mentir, y de ahí la función de la negación. Hay un texto de Freud sobre eso que dice que la negación es un progreso, ya que permite hacer oír cosas que están interdictas, decir cosas falsas como cosas verdaderas.

 

  Pero hay más aún, y es que el hecho de decir:la nieve es verde”, es equivalente a “ ‘la nieve es verde’ es verdadero”, y bueno, allí hay un abuso, hay un abuso porque todo lo que uno dice está reputado  ser verdadero en esta lógica y esto es algo como el ser. Hay ser en todos lados, hay verdad en todos lados: es evidente que no es verdad, que tal vez no haya seres en todos lados ni verdad en todos lados, hay mentirosos.

 

  Pero: ¿Qué es la mentira? La mentira no es hacer oír o decir algo falso, porque  yo puedo usar la negación para hacer oír algo falso de una manera negativa, sin mentir, diciendo la verdad. Pero cuando uno miente, cuando alguien miente, uno no le reprocha el hecho de decir algo falso, no es  lo que él hace oír,  “la nieve es verde”, no es eso lo que se reprocha, no es esa la mentira. Porque si yo les digo: “Ahora voy a decirles algo que es falso”, yo los prevengo, con un nuevo  operador, no es el operador  de la verdad, no es la negación, yo les digo: “Les voy a decir algo falso: miren por la ventana, es de noche, a esta hora es de noche en Buenos Aires”: ustedes ven que no es verdad, pero no van a decir “Es un mentiroso”. Pueden decir: “Es un poco bruto, un poco tonto, pero no es un mentiroso, porque nos previno que iba a decir algo falso”

 

  ¿Qué es la mentira? Es alguien alguien que dice algo y lo que le reprochamos es el decirlo sin ningún operador, sin ningún marcador, y cuando él lo dice, si lo que dice es falso, es un mentiroso, es una mentira. Reprochar a alguien  ser mentiroso, o una mentira, no es reprocharle decir cosas falsas, sino que es reprocharle que diga cosas falsas.

 

  Hay una diferencia entre decir y entre lo verdadero y lo falso. El hecho de decir, por razones de escritura completamente fantasmáticas - una relación entre la realidad y las matemáticas -  hace que todo el mundo considere que cuando se habla se dice la verdad y eso es un abuso. Es lo que hace la diferencia entre el discurso público y el discurso privado. En el discurso privado ustedes pueden decir cosas que son  menos verdaderas, incluso hemos inventado algo que no se llama mito sino la literatura, para decir cosas que no son totalmente verdaderas, que pueden ser incluso falsas, pero que existen en la familia, en el barrio - siempre en el barrio de otro. Voy a contar una historia, no sé nada, quizás sea falsa - a veces es francamente falsa - pero les voy a decir...

 

Eso se llama  rumor. Ningún sociólogo es capaz de hacer la sociología de eso, porque el rumor es un proceso delirante que reposa sobre el habla, sobre el hecho de decir. Entonces vean, la literatura es algo genial, es llegar a publicar, es decir volver públicas, cosas completamente falsas. Se dice que es una distracción,  pero Freud se dio cuenta de que  era una función. y que hay así cualidades como lo verdadero, que son impuestas y que deben imponerse. Mientras que nosotros podríamos muy bien considerar que hay cosas verdaderas y hay cosas falsas, las podemos separar, podemos determinar la verdad de lo falso y ¿Por qué no podríamos hablar de cosas falsas? Si uno habla sin precaución es un mentiroso, es incluso un crimen respecto de la palabra.

 

  Entonces lo verdadero tiene un privilegio sobre lo falso, es por eso que hay un privilegio de la derecha sobre la izquierda, de los hombres sobre la mujeres, de los europeos sobre los africanos, y que vivimos en un mundo segregativo, la segregación permanente. Hablamos mal de eso, porque no analizamos este fantasma de lo verdadero, y es lo que le hace decir a Juanito, “Mi mamá tiene un pene”, o “Mi hermanita tiene un pene”. Él dice simplemente, “El pene, el falo, es como la función i, que está   (figura 2) en el pizarrón. Por un lado está ahí – el predicado de verdad - y es igual al hecho de que no lo esté del otro lado:  i(x)=x. Entonces la i y el paréntesis no sirven para nada.

 

Pero esto es diferente de lo que yo hubiera podido escribir si yo hubiera escrito  x = x, donde no aparecería una función especial, mientras que a la derecha  yo había escrito  i(x) = x y les he explicado por qué yo lo escribí, a causa de ésto mismo. Yo traté de volver plausible esta escritura, para que vean por qué yo escribo esto. Es totalmente sensato escribir esto: i(x)=x , pero acá yo he escrito x = x  que dice que : i(x) no sirve para nada, porque es lo mismo si yo no lo escribo, y esta función  i(x) que podría no estar acá, en i(x)=x, incluso cuando no esté es igual al hecho de que esté, y es esa la verdad.

 

  Y es por eso que hay una segregación, es porque nosotros tenemos así  funciones abusivas, que todo el mundo admite como debiendo estar ahí, incluso  cuando no están, y los chicos se dan cuenta de eso desde muy, muy temprano. Ellos escuchan a los padres y miran justamente cómo ellos se arreglan con eso. ¿Dicen la verdad? ¿Quién dice la verdad? ¿Quién es mentiroso? Y no se habla bien con ellos. Cuando ellos mienten, ellos hacen la experiencia también. Tratan de inventar el discurso, la verdad, y tratan de enseñarlo para ver si funciona, pero a veces caen en trampas como la mentira, entonces uno se les tira encima.

 

  Decir que la madre tiene un pene no es en absoluto un prejuicio machista. Por otro lado ellos lo saben desde hace mucho, mucho tiempo. No fue Freud el que inventó las piedras en punta en los campos. Miren, nuestra civilización continúa siendo como todas las civilizaciones. No soy yo, no fue Freud que inventó la Torre Eiffel, las Torres Gemelas en New York. Los humanos pasan su tiempo plantando cosas perpendicularmente a la tierra, y quieren que sean cada vez más altas, hay algunos que han inventado incluso cohetes; yo lo veo bien porque los cohetes  permiten poner satélites en órbita.

 

Pero ustedes no pueden impedirme pensar que es un juego de niños. Que hay una idea así  de la potencia, de lo que es vertical. Los chicos dicen eso muy tempranamente. Dicen que hay funciones que cuando no están ahí, están ahí, y que cuando están ahí, no están ahí. Eso define la prohibición.  Más aún, es lo que hace que después no puedan comprender más al mundo en un momento dado, y que  repriman todo. Luego son civilizados durante algunos años, durante la época de latencia, es el único momento donde ellos consideran  que las mujeres pueden no tener un falo, los chiquitos como las chicas.

 

  ¿Que es lo que se despierta en el momento de la pubertad?  Todas las teorías sexuales infantiles, y los adolescentes se dan cuenta que los adultos tienen las mismas: la Torre Eiffel. Entonces el mundo entero es falicista,  favorece la derecha, la palabra derecha en lugar de la izquierda. No sabemos porqué, o sí sabemos porqué: porque la identidad no es lo mismo que la negación. Es eso la ontología. el verbo ser lo podemos decir. No ser no lo podemos decir, porque el no ser, no existe. El no ser, no hay que decirlo, el ser sí.

 

  Yo sostengo que el ser y el falo son lo mismo. El ser, el falo, la conciencia, la conciencia occidental, todos esos son falos. En fin, es una reflexión.

                                               

Traducción: Lic. Paula Hochman

Transcripción: Lic. Noemí Etter

Revisión general: Lic. Paula Hochman y Lic. María Inés Kaplan