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PRESENTACION

 

Ante la propuesta de preparar un trabajo de divulgación orientado al desciframiento de los Jeroglíficos de la Piedra Roseta, no dudamos.

 

El texto sobre el que se debía trabajar: “El desciframiento de las escrituras antiguas” de Jacques Derrida, llevaba un acápite interesante, una cita de Jacques Lacan tomada de Escritos I -Función y campo de la palabra y del lenguaje - que rezaba así:

 “Lenguaje primero, decimos pues, con lo cual no queremos decir lengua primitiva, puesto que Freud, que puede compararse con Champollion, por el mérito de haber realizado su descubrimiento total, lo descifró entero en los sueños de nuestros contemporáneos”.

 

Piedra Rosetta, desciframiento, escritura, lenguaje, principio de rebus, sueños; hicieron que una noche de verano, pensásemos que la oportunidad de manifestar lo que varias veces comentábamos, era propicia. El texto parecía acorde a nuestros interrogantes mas,  pasar de lo privado a lo público, vía la net, o ante un auditorio, presuponía un elegante desafío.

El tema, entre otras cosas nos reunía. Si bien ninguna de nosotras había viajado a tierra faraónica, sentíamos cierta fascinación por la civilización monumental; casualmente, sólo habíamos atinado a transitar las extensas galerías dedicadas a Egipto Antiguo en el Louvre  y el Museo Británico donde,  usurpada,- “conquered by the British Armies,el ejército que aprovechó la derrota napoleónica y ocupó Egipto - descansa desde 1802, la basáltica Piedra de Rashid, al arrullo de lenguas dispares...

 

 

... silenciosamente nos pusimos en marcha; el texto base nos llevó a otros tantos, pasamos por los sueños de Freud, desciframientos de escrituras diversas, paseamos por Sumeria (“escritura de las cosas” a modo de inventario de un rebaño, de documentos; un vehículo de significado), Arabia, Méjico y sus glifos mayas ... y nos sorprendimos al descubrir que en chino, Amor se escribe combinando los caracteres de Mujer + Niño; o que la palabra, Palabra en jeroglífico se representa con un Bastón (lo que sostiene) y a la Voz con un Remo (lo que permite llegar). Saquen, amigas/os, sus propias conclusiones.

 

Estos recorridos fueron sencillamente maravillosos y el apoyo de nuestras docentes, destacable; no sólo por acercarnos cotidianamente a autores mayores sino por acompañarnos a paso firme para no desmoronar ante los dolorosos acontecimientos de la Patria y los del resto del mundo que han ocurrido y siguen ocurriendo durante nuestro paso por la historia.

 

ENTRE LA ESPADA Y LA PIEDRA

 

Cuenta la historia, que en agosto de 1799 un expedicionario del ejército de Napoleón  Bonaparte en su campaña a Egipto, llamado Bouchard, se hallaba  derribando  basamentos para la ampliación de un fuerte (Fort Julien) y desentierra en la fortaleza Rashid o Rosetta (a 200 km. de El Cairo) un bloque irregular de basalto negro que llama su atención por las inscripciones que posee.Constata  que contiene tres tipos de escritura diferentes de un mismo texto; la clave: el último segmento de 54 renglones escritos en Griego. Los primeros 14 en Jeroglífico y los 34 centrales en Demótico (forma cursiva del jeroglífico).

 

La piedra, que databa de 196 a.C. confirmaba el noveno año de reinado de Ptolomeo V sobre Egipto; pesaba 762 Kg., fue trasladada a El Cairo donde Napoleón ordenó se realizaran más de cien litografías a ser distribuidas a eruditos europeos para su posible traducción.

 

ABRIRSE PASO DESCIFRANDO

 

Entre tantos descifradores del texto griego: Weston, Du Theil, Ameilhon; del demótico: Sacy y Akerblad,  Thomas Young y el jesuita alemán Kircher; se destacó la delgada figura de un joven de 22 años nacido en Figeac (Francia) el 23 diciembre de 1790. Era

Jean-Francois Champollion, quien se representa a sí mismo en una carta fechada en 1828 aludiendo:

                        “SOY TODO PARA EGIPTO Y EL ES TODO PARA MI”

 Amante de lenguas muertas y de las otras, incansable y tenaz, su verdadera pasión son los Jeroglíficos; aprecia que el texto griego de la piedra contiene 486 palabras y que el número de jeroglíficos asciende a 1419 y algo le resuena; basándose en diversas teorías y superándolas,  dice de ellos que:

 

“SON UN SISTEMA COMPLEJO, UNA ESCRITURA A LA VEZ FIGURATIVA, SIMBOLICA Y FONETICA EN UN MISMO TEXTO, EN UNA MISMA FRASE, CASI DIRIA, EN LA MISMA PALABRA.”

 

 

Champollion, para quien evitar el olvido era su obsesión, viaja sólo una vez a Egipto con la esperanza de mantener viva aquella “letra” casi inalterada durante 5 milenios, la vida cotidiana de aquella lejana y creativa civilización, de aquellos escribas.

Confecciona así, un diccionario y un estudio sobre dioses egipcios y su influencia.

Abriendo paso, enfermo, famoso y sin dinero; muere a los 42 años el cuarto día de marzo de 1832, hace apenas un par de siglos.

 

“LA LETRA SE CONVERTIRA EN EL SOPORTE MATERIAL QUE EL DISCURSO  TOMA DEL LENGUAJE”                                         J. Lacan.

 

 

 

DESCIFRAMIENTO DE LA PIEDRA ROSETTA

 

 

En la historia de los desciframientos han cobrado gran importancia dos modos de relacionar lo conocido con lo desconocido.

El método más fácil es hacerlo mediante una inscripción bilingüe: una comparación del mismo mensaje escrito en dos idiomas.

El otro, más difícil, se basa en la correspondencia lingüística. Las diversas lenguas están emparentadas entre sí y guardan semejanzas que pueden ser establecidas. Si el descifrador puede leer y comprender uno de los idiomas de la inscripción bilingüe, entonces dispone de una traducción a partir la cual puede averiguar la esencia del mensaje desconocido; igualmente la tarea resulta complicada debido a que las diferentes lenguas no guardan entre sí semejanzas simétricas y ni la lógica ni la estructura de un idioma seguirá necesariamente la lógica, la estructura de la otra, ya sea palabra por palabra, frase por frase.

Si bien a comienzos del siglo XIX los dos métodos de desciframiento ya existían (comparación de textos bilingües y el análisis de la correspondencia lingüística), los especialistas que intentaron develar los secretos de las escrituras antiguas estaban lejos de poder  usarlos. Había un muro de desconocimiento que separaba el mundo antiguo del moderno.

En el siglo XVII se sabía muy poco de la historia de Egipto. Era obvio que los antiguos egipcios sabían leer y escribir. Heródoto y otros autores clásicos habían descripto como signos de escritura los pequeños pero elaborados dibujos; que estaban grabados o pintados dentro de algunas pirámides y templos, pero nadie sabía leer aquellos dibujos, ni siquiera los egipcios de ese siglo.

En el S.XVI la mayoría de los egipcios hablaban y escribían árabe, impuesto por los conquistadores musulmanes; una pequeña minoría hablaba copto: lengua sagrada de la Iglesia Cristiana Copta que se escribía en un alfabeto derivado del griego.

En el S. XVII se dió el intento fallido de Harópolo de Nilopólis  (que escribía en copto hacia el 300 d.C.) y del Sacerdote Kircher (quien también estudió el copto) de descifrar los jeroglíficos; ninguno de los dos imaginó que las imágenes correspondían a varios sonidos del antiguo idioma egipcio.

Kircher, publicó posteriormente a los intentos del desciframiento, una gramática y un diccionario copto-latino. Aventuró la audaz hipótesis de que el copto estaba emparentado con la lengua del antiguo Egipto, hipótesis que apenas atraería la atención de los eruditos hasta un siglo más tarde (la Piedra Rosetta había sido escrita en el año 196 a.C.)

Entre los especialistas que se lanzaron al desciframiento de la Piedra Rosetta, quien progresó en la tarea fue David Akerblad que poseía conocimientos de griego y copto.

El copto se había extinguido en Egipto durante el siglo y medio transcurrido desde que Kircher recopilara su diccionario, pero sobrevivió (y sobrevive) como lengua litúrgica de los cristianos coptos. Se iba entonces, afianzando la hipótesis acerca de que el copto derivaba del egipcio hablado y se sabía que el alfabeto copto derivaba del alfabeto griego.

La inscripción mostraba una cierta relación entre la lengua copta y los jeroglíficos aunque al principio estas pasaban desapercibidas. Gracias a su origen egipcio, el copto hablado contenía sonidos, tales como /  ´S´/, que el alfabeto griego o podía escribir y para denotar esos sonidos, el alfabeto copto, que se basaba en el alfabeto griego, tomó prestados siete símbolos de la escritura demótico - otro sistema de escritura que se usaba en Egipto y que derivaba de la escritura jeroglífica.

Esto significa que se podía trazar una línea retropectiva que, partiendo del griego, nos llevase al copto, de éste a la escritura demótica y de ésta por fin a los jeroglíficos.

Para los especialistas del siglo XIX que por primera vez examinaban las escrituras egipcias, el trazado de dicha línea era una posibilidad remota.

Así como David Akerblad, que sabía copto y griego, se puso a examinar el texto demótico, comparándolo con el texto griego, halló los nombres propios de Ptolomeo  Epífanes (un faraón) y Alejandro (el emperador griego), Alejandría (capital de los Ptolomeos) entre otros, no avanzando mucho más.

Fue el médico físico Inglés Thomas Young, fundador de la óptica moderna y aficionado a las lenguas extranjeras, quien en conocimiento del trabajo de Akerblad y al dominio del griego, logró descomponer el texto demótico en palabras aisladas y luego relacionar estas palabras con los jeroglíficos correspondientes.

 

 

 

                                                 

                                                 THOMAS YOUNG

 

Young fue el primero en darse cuenta de que la escritura demótica, aunque cursiva, derivaba de la jeroglífica; y también percibió que en el texto jeroglífico el nombre Ptolomeo aparecía encerrado en un óvalo que los especialistas llamaron cartucho.

Sabiendo que Ptolomeo era un faraón, Young supuso correctamente, que el cartucho constituía una convención. Ante los pasos mencionados en el camino del desciframiento de la Piedra Rosetta, es cuando entra en escena nuestro “héroe” el genio francés:

Jean- Francois Champollion.                                                  

                                     

                                                           

 

                            

 

A partir de allí se dedicó sin pausa a estudiar las lenguas conocidas del cercano oriente; a los 13 años comenzó a estudiar árabe, sirio, arameo, dialectos persas y copto. A los 18 años ya era profesor de Historia en la Academia de Grenoble, sabía copto y presentó su primer informe sobre escritura egipcia. Logró establecer que las escrituras egipcias no eran sólo dos sino tres. Actualmente conocida por Hierática (2.900 a.C.) aparecida después de los primeros jeroglíficos.

Champollion se percató de que las tres expresaban las mismas palabras, es decir, que cada escritura equivalía a las otras: cada signo de una inscripción correspondía a un signo de cada uno de las otras. Realizó un catálogo donde a cada jeroglífico le correspondía un signo hierático y otro demótico. Confirmó la hipótesis de Kircher (150 años antes) que el copto descendía del antiguo idioma egipcio.

 

Si bien encontró la relación entre el copto y el demótico, continuaba pensando que los signos jeroglíficos representaban palabras enteras y no sonidos.

 

 

En 1891, ya sobre la copia de la Piedra Rosetta, tuvo una inspiración sencilla y revolucionaria; contó el número de palabras del texto griego y el número de signos del texto jeroglífico y resultó que el número de jeroglíficos era tres veces mayor que el de las palabras griegas. Pero como era de suponer que ambos textos transmitían el mismo mensaje había demasiados jeroglíficos para que uno representase una palabra. Por lo que concluyó: “algunos jeroglíficos tienen que representar sonidos, no palabras”.                                             

 

                                 

 

 

METODO DE DESCIFRAMIENTO                                      

 

  Obelisco de Philae

 

Los Jeroglíficos egipcios datan del 3000 a.C. Estos evolucionaron hacia la escritura Hierática (usada por los sacerdotes) y Demótica (escritura popular, usada en cuestiones administrativas). Sabemos que la piedra fue grabada en 196 a.C.

Bouchard, lugarteniente francés, al reconocer en la piedra el griego y los jeroglíficos, estimó la importancia del hallazgo, permitiendo así a los eruditos franceses avanzar en sus investigaciones sobre los métodos de desciframiento.

Cabe señalar la importancia del conocimiento del copto, que derivaba del egipcio hablado y cuyo alfabeto provenía del griego.

Estos conocimientos adquiridos hasta aquí posibilitaron el desciframiento de la escritura jeroglífica, en el siglo XVIII.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ATENCION:  lo que figura en este recuadro es transcripción literal del texto de Derrida con traducción de Graciela Daniel.

 

Hay un solo un cartucho sobre la Piedra Rosetta      (repetido seis veces con leves modificaciones) y se supuso que contenía el nombre de Ptolomeo, porque se sabía con certeza, a partir del griego, que la inscripción concernía a un Ptolomeo.

Se supuso también que, si el cartucho contenía el nombre de Ptolomeo, los caracteres de su interior tendrían los sonidos de las letras griegas, y que todo junto representaría la forma griega del nombre de Ptolomeo. Ahora bien, hay una inscripción en dos lenguas, egipcio y griego, sobre el obelisco que Bankes trajo de Filae.

En la parte griega se mencionan dos nombres reales: Ptolomeo y Cleopatra, y sobre la segunda cara del obelisco hay dos cartuchos que aparecen casi juntos, que contienen jeroglíficos y se supuso que formaban los equivalentes egipcios de estos nombres.

Cuando estos cartuchos se compararon con el cartucho de la Piedra Rosetta, se descubrió que uno de ellos contenía caracteres jeroglíficos que eran casi idénticos a aquellos que llenaban el cartucho de la Piedra Rosetta.

Había entonces una buena razón para creer que el cartucho de la Piedra Roseta contenía el nombre de Ptolomeo escrito en caracteres jeroglíficos. Las formas de los cartuchos son las siguientes:

 

 

                   

                                                                                      

 

En el segundo de estos cartuchos el único signo   toma el lugar de los tres signos           al final del primer cartucho. Ahora bien, se ha dicho que el nombre de Cleopatra se descubrió en griego sobre el Obelisco de Filae, y el cartucho que se supone contiene el equivalente egipcio de este nombre aparece en esta forma:

Tomando los cartuchos que supuestamente contienen los nombres de Ptolomeo y Cleopatra sobre el obelisco de Filae y numerando los signos tenemos:

Vemos a simple vista que el N°1 en A y el N°5 en B son idénticos y, a juzgar por su sola posición en los nombres, ellos deben representar la letra P. El N°4 en A y el 2 en B son idénticos y, guiándonos nuevamente por su posición, representa la letra L. Como L es la segunda letra en el nombre de Cleopatra, el signo N°1debe representar K. Entonces, en el cartucho de Clepatra conocemos los valores de los signos Nros. 1, 2, y 5 y podemos escribirlos así:

En la forma griega del nombre de Cleopatra hay dos vocales entre la L y la P, y en la forma jeroglífica hay dos jeroglíficos      y , podemos suponer que = E y        = O.

 

En algunas formas del cartucho de Cleopatra, el 7     es reemplazado por      , que es idéntico  al N°2 en A y al N°10 en B. Como la T sigue a la P en el nombre de Ptolomeo y como hay una T en la forma griega del nombre de Cleopatra, podemos suponer que   y  tienen sustancialmente el mismo sonido y ese sonido es T.

En la forma griega del nombre Cleopatra hay dos a´s, las posiciones concuerdan con el N°6 y el N°9 y podemos suponer que    tiene el mismo valor de A. Sustituyendo estos valores por los jeroglíficos en B podemos escribirlo así:

 

 

 

 

 

 

Dos “cartouches”que ayudaron a Champollion a descifrar los jeroglíficos.

Thomas Young notó que los dos signossiempre seguían al nombre de una diosa, reina o princesa; otros tempranos descifradores recortaron los dos signos como una mera terminación femenina.

 

El único signo para el cual no hay un equivalente fonético es el N°8 es obvio que debe representar la R. Insertado este valor en el cartucho tenemos el nombre de Cleopatra descifrado. Aplicando ahora los valores que aprendimos del cartucho de Cleopatra la de Ptolomeo los escribimos así:

Vemos que el cartucho debe pertenecer a Ptolomeo, pero también está claro que debe contener otros jeroglíficos que no forman parte de su nombre.

Se descubrieron aún en la piedra otras formas del cartucho de Ptolomeo, las más simples escritas de esta manera:

Por lo tanto es evidente que los otros signoseran títulos correspondientes a aquellos que se encontraron en el texto griego de la Piedra Rosetta, que significaban “vida eterna, amado por Ptah”.

Ahora bien, la forma griega del nombre Ptolomeo, Ptolemaios, termina en s. Podemos por lo tanto suponer que el último signo en la forma más simple del cartucho mencionado más arriba tiene el valor fonético de S. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EN EL PRINCIPIO... FUE EL REBUS

 

... o representación silábica para indicar palabras que no podían ser representadas por una imagen concreta.

En la pictografía antigua, un circulo podía representar al SOL e ir incorporando gradualmente otros conceptos hasta tornarse en un ideograma representativo de ideas como LUZ  y  CALOR.

 

El Principio de Rebus es entonces, la representación de las palabras por sus sílabas; un ejemplo clásico: un SOL y alguien en acción de DAR un regalo, formarían la palabra: SOLDAR.

 

En Función y Campo de la Palabra, Lacan nos hace retomar la Interpretación de Freud

“...para acordarse así de que el sueño tiene la estructura de una frase, o más bien, si hemos de atenernos a su letra, de un Rebus, es decir de una escritura, de la que el sueño del niño representaría la ideografía primordial, y que en el adulto reproduce el empleo fonético y simbólico a la vez de los elementos significantes, que se encuentran en los jeroglíficos del antiguo Egipto...”

 

REBUS = acertijos gráficos en los que a partir del Significante o el Significado de los elementos icónicos o simbólicos debe reconstruirse una frase.

 

En la antigua escritura tipo Rebus, muchos signos podían referirse a varias palabras diferentes; se utilizaban así, Determinativos o Clasificadores para indicar la categoría semántica del signo, por ejemplo: si el signo MAZA era acompañado por una línea vertical denotaba simplemente MAZA pero si lo precedía un GORRION (idea negativa, el que arrasa con la siembra) significaba DAÑO.

 

Freud, en su 15 ° conferencia recuerda lo mencionado en la 11 diciendo que el trabajo del sueño emprende una traducción de los pensamientos oníricos a  modo de expresión primitiva, análoga a la escritura figural, aquejados de parejas indeterminaciones y ambigüedades, sin que por eso tengamos derecho a poner en duda su practicidad. Mas, en la escritura, donde los gestos faltan, fueron sustituidos por un signo figural añadido, no destinado a ser proferido; por ejemplo, la imagen de un hombrecillo en cuclillas con aire de abatimiento o uno bizarramente erguido, según que el antiguo “ken” de la escritura jeroglífica quisiera significar “débil” o “fuerte”. Así, a pesar de la multivocidad de los sonidos y de los signos se evitaba el malentendido.

 

Los Cartuchos contenían sólo un nombre propio real de representantes jerárquicos.

El que contenía la palabra CLEOPATRA era precedido por una barra que indicaba la condición de género: Femenino.

 

“...un tal elemento del contenido del sueño debe ser entonces comparado con un Determinativo de la escritura jeroglífica, el cual no está destinado a la pronunciación sino solamente a la aclaración de otro signo...”

de: Los medios de representación del sueño.

  S. Freud.

                        

Freud, dice de los SUEÑOS que son “escritura en imágenes” aunque no quieren decir nada a nadie; no son vehículo de la comunicación; se empeñan en permanecer incomprendidos.

Es el soñante quien nos da su traducción.

 

Entre tanto, hoy al Ideograma (antiguos pictogramas) lo llamamos SIGNO-PALABRA, al Jeroglífico Fonético: FONOGRAMA (grafismo que transmite un sonido) y los Determinativos (de ideas abstractas) siguen siendo DETERMINATIVOS.

El Pictograma (que puede ser leído en cualquier lengua) o Jeroglífico, refiere a todo el sistema de escritura.

 

 

11° Conferencia.  El trabajo del sueño    Sigmund Freud

 

El trabajo que traspone el sueño latente en el manifiesto se llama trabajo del sueño. Y el trabajo que progresa en la dirección contraria, el que desde el sueño manifiesto quiere alcanzar el latente, es nuestro trabajo de interpretación.

 

 La primera operación del trabajo onírico es la condensación: traducción compendiada del contenido latente del sueño y se produce porque:

 

1- ciertos elementos latentes se omiten por completo,

2- de muchos complejos del sueño latente, sólo un jirón se traspasa al manifiesto

3- elementos latentes que tienen algo en común se aúnan en el sueño manifiesto y son

    fundidos en una unidad.

 

...el material con que el trabajo del sueño se encuentra, son pensamientos y pensamientos de los que algunos pueden ser chocantes y desagradables, pero que están formados y expresados correctamente. Estos pensamientos son transportados por el trabajo del sueño a otra forma y es asombroso e incompresible que en ésta traducción, en ésta transferencia a otra escritura o a otra lengua, hallen empleo los recursos de la fusión y la combinación. Lo propio de una traducción sería empeñarse en atender a las separaciones dadas en el texto y, en particular, en distinguir unas de otras, las cosas semejantes.

 

 

El trabajo del sueño procura entonces una manera muy insólita de transcripción de los pensamientos oníricos; no una traducción palabra por palabra ni signo por signo, ni tampoco una selección según una determinada regla, como si se reprodujeran sólo consonantes de una palabra y se omitieran vocales...

 

La segunda operación del trabajo onírico es el desplazamiento. Este es en un todo, obra de la censura onírica.

Sus dos exteriorizaciones son:

1- un elemento latente no es sustituido por un componente propio, sino por algo más alejado, esto es, una alusión.

2- el acento psíquico se traspasa de un elemento importante a otro no importante, de modo que el sueño aparece centrado diversamente y como algo extraño.

 

La alusión por desplazamiento empleada en el sueño se entrama por medio de los lazos más extrínsecos y remotos con el elemento al sustituye; por eso es incompresible, si se la deshace, su interpretación impresiona como una explicación forzada, violenta, traída de los cabellos.

El desplazamiento del acento es, como recurso para expresar pensamientos; inaudito.

 

La tercera operación del trabajo onírico es la más interesante desde el punto de vista psicológico. Consiste en la transposición de pensamientos en imágenes visuales.

 

... el número de los sueños parciales en que un sueño se descompone guarda correspondencia, por regla general, con el número de los temas principales, de las series de pensamientos contenido en el sueño latente.....

... una oportuna analogía con este extraño comportamiento del trabajo onírico nos la ofrece el desarrollo del lenguaje.

 

Muchos lingüistas han formulado la tesis de en las lenguas más antiguas opuestos como fuerte - débil, claro - oscuro, grande – pequeño se expresaban mediante la misma raíz  (“el sentido antitético de las palabras primordiales”) ... así, en la lengua del Egipto Antiguo Ken quería decir, originariamente, fuerte y débil. Las desinteligencias a que podía dar lugar el uso de palabras tan ambivalentes se prevenían, en el habla, mediante la entonación y los gestos concomitantes, y en la escritura, mediante la adjunción de uno de los llamados “determinativos”, vale decir, una imagen no destinada ella misma a ser proferida. Ken-fuerte se escribía, entonces, añadiendo tras los signos alfabéticos la imagen de un hombrecillo erguido; y cuando se aludía a Ken - débil, seguía la imagen de un hombre acuclillado en actitud de abandono. Sólo más tarde, y mediante leves modificaciones de las palabras primordiales homófonas, se obtuvieron dos designaciones para los opuestos en ella contenidos. Así, de Ken fuerte-débil nacieron un Ken, fuerte, y un Ken, débil. No sólo las lenguas más antiguas en sus desarrollos últimos, sino otras mucho más reciente, y aun lenguas que todavía hoy se hablan, habrían conservado abundantes relictos de este viejo sentido contrario. ...

... en la lengua del Egipto Antiguo ocurría, como en otras lenguas posteriores, que la secuencia fonética de las palabras se invertía conservándose le mismo sentido. Ejemplos de ello, entre inglés y el alemán, son: Topf, pot [ pote]: boat, tub [ bote o barquichuelo]; hurry[ prisa] ... inversiones como estas, practicadas a que respecto de una palabra sola, se producen de diversa manera por obra del trabajo del sueño ...

 

... a estos rasgos del trabajo del sueño se los puede llamar arcaicos. Se aplican por igual a los antiguos sistemas de expresión, tanto lenguas como escrituras ...

... agreguemos algunos otros puntos de vista. En el trabajo del sueño es cuestión, evidentemente de trasponer a imágenes sensibles, la mayoría de las veces de naturaleza visual, los pensamientos latentes vertidos en palabras. Ahora bien, nuestros pensamientos proceden de imágenes sensoriales de esa índole; su material primero y sus etapas previas fueron impresiones sensoriales, mejor dicho: las imágenes mnémicas de estas. Solo más tarde se las conectó con palabras y estas, después, se ligaron en pensamientos. Por consiguiente, el trabajo del sueño aplica a los pensamientos un tratamiento regresivo, le hace revertir su evolución, y en el curso de esta regresión tiene que dejarse de lado todo lo que sobreañadió, como conquista nueva, en el desarrollo progresivo desde las imágenes mnémicas hasta los pensamientos.

 

... Sueño, no puede nombrar a ninguna otra cosa que al resultado del trabajo onírico, vale decir, la forma a la cual los pensamientos latentes han sido trasmudados por el trabajo onírico.

 

..Por los paralelismos con el trabajo del sueño, ya toman nota ustedes de los nexos que se han descubierto entre los estudios psicoanalíticos y otros campos, en especial al desarrollo del lenguaje y del pensamiento. ....

                                                          

 

 

 

 

A MODO DE CIERRE ...

... en el principio está nuestro fin ...  retomando la frase de Lacan donde indica que Champollion se realizó por el descubrimiento de la escritura de la Piedra Rosetta y Freud por el desciframiento de los Sueños y su invención: el Inconsciente;  surge: no nos plantea Lacan que Champollion se realizó a si mismo gracias a su descubrimiento y Freud, también?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 nuestra manera de homenajeARTE

 

“... hoy he visto unos dibujos egipcios fantásticos. Podemos aprender mucho de los conceptos básicos del arte egipcio, de su uso de los símbolos, figuras usadas como símbolos linguísticos... cómo se llegó al pictograma. En toda forma subyace una estructura básica, una sugerencia del objeto con un mínimo de líneas, que al final se convierten en símbolo. Ha sucedido lo mismo en todos los idiomas, todas las épocas y todos los pueblos. Seguramente es por ello por lo que me gusta tanto usar imágenes caligráficas, formas jeroglíficas, estructuras básicas que son comunes a todas las personas y todas las épocas y que por lo tanto nos resultan interesantes en la actualidad...”

 

                                                                                       KEITH HARING -

                                                                     Artista plástico norteamericano (1958-1990)

de: Reflexiones sobre el efecto del arte, 1979.      “Journals” Ed. Galaxia Gutenberg.

 

 

 

 

agradeCIMIENTOS

 

a la impaciencia de los otros que con su gesto bien humano hicieron ancla a nuestras diletancias, a nuestras idas y vueltas y a nuestro olvidar lo aprendido de tan aprehendido.

                

 

Lic. Olga Díaz. Asistente Social UBA

Lic. Andrea Pantano. Asistente Social UBA

Caleuche2000@sion.com

 

 

 

 

 

 

 

 

BIBLIOGRAFIA  CONSULTADA

 

“El Desciframiento de Antiguas Escrituras” - La Piedra Rosetta - J.Derrida

“La Interpretación de los Sueños” Cap.VI  S.Freud - Amorrortu Editores

“Escritos I” J.Lacan Ed.- Siglo XXI

“Historia de la Escritura” L.J.CalvetEd. Paidos Orígenes

“Los Orígenes de la Escritura” Wayne Senner

“Le Petit Champollion Ilustré” Ch.Jacq – Ed. Plural

“Enciclopedia Life” Vol.21

“La Gramatica de Gardiner